INVESTIGACIÓN EN LA RESOLUCIÓN CREATIVA DE PROBLEMAS
PROBLEMA: LA CIRCULARIDAD DEL AGUA EN LOS PUESTOS DE
COMIDA AL PASO
INVESTIGACIÓN SOBRE LOS RECURSOS DISPONIBLES EN EL CONTEXTO
OBJETIVOS GENERALES Recursos disponibles en el contexto
OBJETIVOS ESPECIFICOS En estos dias donde la temperatura es baja y donde apremian las enfermedades bronquiales, el emoliente se convierte en una alternativa por sus bondades medicinales, ayudando al tratamiento de los diferentes sistemas del cuerpo humano. Asi como tambien, en esta vida llena de ajetreos, donde el factor hora es importante, donde las personas salen raudamente de sus viviendas para enrumbarse con el día a día, ya sea por sus actividades laborales , por asistir al colegio, a los institutos, a las universidades o por la ayuda a la madre de familia con la lonchera del hijo; el emoliente es una buena alternativa para la solución del desayuno habitual. El grupo de investigación del curso de Creativida y Liderazgo detectó un problema con los carritos de venta de emoliente, la falta de agua para el aseo de los vasos y utensilios con los que se cuenta en estos establecimientos móviles es limitada y con lo poco que tienen hacen mal uso de la limpieza de estos utensilios. Es por eso que viendo la necesidad de mejora se trato de investigar el porque el comerciante no toma medidas para un buen uso de salubridad ante estos problemas sanitarios. Recorrimos algunos establecimientos móviles que se encuentran ubicados en La Victoria, conversamos con Fabian, un joven vendedor de emoliente, quinua, maca, avena en su respectivo carrito, quien nos manifestó que ahora todos ellos estan debidamente organizados, es por un tema con la municipalidad, de alguna forma los obligan a que esten debidamente identificados aquellos que en algún momento fueron trabajadores informales. Agregó tambien que la comuna Victoriana a creado un programa para todos los informales llamado Doña Victoria. Investigando podimos recabar una información de la agencia Andina donde el alcalde Alberto Sánchez Aizcorbe manifestó: “…estos cocineros de la calle han logrado sobrevivir a incontables intervenciones gracias a que supieron mantener una entusiasta clientela y satisficieron la creciente demanda del menú popular. En su Programa de Modulación de Comida de la Calle “Doña Victoria”, la comuna de La Victoria buscó lugares apropiados para el ejercicio saludable de estas ventas y hoy trabaja con las cuatro asociaciones de vendedores de emolientes, jugos, comidas, frutas y golosinas. Esta propuesta contempla el pintado de módulos, entrega de guantes para manipulación de alimentos, envases descartables, basurero, gorro y mandil para los vendedores, así como capacitación en nutrición, limpieza y atención al cliente por parte de los comerciantes”
Una gran campaña que busca poner fin a la informabilidad para que puedan brindar una buena atención a sus respectivos clientes. Por otro lado, el carrito emolientero necesita vasos de vidrios, la municipalidad recomienda vasos descartables, botellas con los extractos de las hierbas medicinales, un olla de acero inoxidable donde se tiene el agua de cebada hirviendo, otras ollas donde tambien se ofrecen quinua, avena, maca, un tanque de agua para desinfectar los vasos y una cocina con su instalación de gas. El precio de un vaso con su respectiva yapa de emoliente es de 0.70 centavos de Nuevo Sol. Preguntandole a Fabian donde adquieren los insumos para la elaboración de lo que ofrece, nos comento que el no va a La Parada sino que las compras lo realiza en el Mercado de su barrio, le sale mas a cuenta, ademas no se gasta mucho. Ahora, para la elaboración del producto, nos comenta, que se levanta muy temprano y comienza con la labor, todo tiene que estar antes de las 5 a.m. para salir lo más pronto posible y desplazarse al punto que le han designado, en la Av. Mexico cruce con Jr. Huamanga. Llena su dispensador de agua, coloca todas las ollas en su respectivo lugar en el carrito y a empezar la faena, como él lo manifiesta. Esto dura hasta las 11 a mediodía aproximadamente, la idea es aprovechar al máximo el frío limeño, es sacar provecho de la situación. Al consultarle sobre la forma de como hace con los vasos de vidrio para el siguiente uso de un nuevo cliente, nos dijo que todo se hace con la debida limpieza que la municipalidad ordena. Primero se lava en un baldecito que cuelga de un caño donde esta el suministro de agua, pudimos apreciar que no utiliza ningun lava vajilla, sólo introduce los vasos los enjuaba, abre el caño y les da otro baño y quedan listo para el siguiente uso. Cuando un cliente solicita algo de lo que él vende, Fabian agarra el vaso supuestamente bien lavado, lo introduce en una olla hirviendo y lo vuelve a enjuagar, eso lo hace con la intención de desinfectar el vaso nos dice. Cuando el balde se encuentra a casi mitad de agua, lo retira del caño y se va a vaciarlo en el jardin de la verma central de la avenida. Esto lo repite varias veces al dia, siempre restringiendose con el agua dado que es escaso. Virginia, otra vendedora de emolientes tambien participante del programa “Doña Victoria” nos comenta, que la verdadera forma de poder solucionar el tema del agua es utilizando vasos descartables, asi sería mas higiénico, es por eso que ella lo hace, pero cobra 0.80 centavos de Nuevo Sol por vaso. Tajantemente, nos dice que no hay otra forma de como poner fin al uso del agua, es decir, que la de educar a los vendedores y consumidores.
RESPONSABLE DEL EQUIPO Equipo de investigación de los medios de producción
PROBLEMA: LA CIRCULARIDAD DEL AGUA EN LOS PUESTOS DE
COMIDA AL PASO
INVESTIGACIÓN SOBRE LOS RECURSOS DISPONIBLES EN EL CONTEXTO
OBJETIVOS GENERALES
Recursos disponibles en el contexto
OBJETIVOS ESPECIFICOS
En estos dias donde la temperatura es baja y donde apremian las enfermedades bronquiales, el emoliente se convierte en una alternativa por sus bondades medicinales, ayudando al tratamiento de los diferentes sistemas del cuerpo humano.
Asi como tambien, en esta vida llena de ajetreos, donde el factor hora es importante, donde las personas salen raudamente de sus viviendas para enrumbarse con el día a día, ya sea por sus actividades laborales , por asistir al colegio, a los institutos, a las universidades o por la ayuda a la madre de familia con la lonchera del hijo; el emoliente es una buena alternativa para la solución del desayuno habitual.
El grupo de investigación del curso de Creativida y Liderazgo detectó un problema con los carritos de venta de emoliente, la falta de agua para el aseo de los vasos y utensilios con los que se cuenta en estos establecimientos móviles es limitada y con lo poco que tienen hacen mal uso de la limpieza de estos utensilios.
Es por eso que viendo la necesidad de mejora se trato de investigar el porque el comerciante no toma medidas para un buen uso de salubridad ante estos problemas sanitarios.
Recorrimos algunos establecimientos móviles que se encuentran ubicados en La Victoria, conversamos con Fabian, un joven vendedor de emoliente, quinua, maca, avena en su respectivo carrito, quien nos manifestó que ahora todos ellos estan debidamente organizados, es por un tema con la municipalidad, de alguna forma los obligan a que esten debidamente identificados aquellos que en algún momento fueron trabajadores informales. Agregó tambien que la comuna Victoriana a creado un programa para todos los informales llamado Doña Victoria.
Investigando podimos recabar una información de la agencia Andina donde el alcalde Alberto Sánchez Aizcorbe manifestó:
“…estos cocineros de la calle han logrado sobrevivir a incontables intervenciones gracias a que supieron mantener una entusiasta clientela y satisficieron la creciente demanda del menú popular.
En su Programa de Modulación de Comida de la Calle “Doña Victoria”, la comuna de La Victoria buscó lugares apropiados para el ejercicio saludable de estas ventas y hoy trabaja con las cuatro asociaciones de vendedores de emolientes, jugos, comidas, frutas y golosinas.
Esta propuesta contempla el pintado de módulos, entrega de guantes para manipulación de alimentos, envases descartables, basurero, gorro y mandil para los vendedores, así como capacitación en nutrición, limpieza y atención al cliente por parte de los comerciantes”
Una gran campaña que busca poner fin a la informabilidad para que puedan brindar una buena atención a sus respectivos clientes.
Por otro lado, el carrito emolientero necesita vasos de vidrios, la municipalidad recomienda vasos descartables, botellas con los extractos de las hierbas medicinales, un olla de acero inoxidable donde se tiene el agua de cebada hirviendo, otras ollas donde tambien se ofrecen quinua, avena, maca, un tanque de agua para desinfectar los vasos y una cocina con su instalación de gas.
El precio de un vaso con su respectiva yapa de emoliente es de 0.70 centavos de Nuevo Sol.
Preguntandole a Fabian donde adquieren los insumos para la elaboración de lo que ofrece, nos comento que el no va a La Parada sino que las compras lo realiza en el Mercado de su barrio, le sale mas a cuenta, ademas no se gasta mucho. Ahora, para la elaboración del producto, nos comenta, que se levanta muy temprano y comienza con la labor, todo tiene que estar antes de las 5 a.m. para salir lo más pronto posible y desplazarse al punto que le han designado, en la Av. Mexico cruce con Jr. Huamanga. Llena su dispensador de agua, coloca todas las ollas en su respectivo lugar en el carrito y a empezar la faena, como él lo manifiesta. Esto dura hasta las 11 a mediodía aproximadamente, la idea es aprovechar al máximo el frío limeño, es sacar provecho de la situación.
Al consultarle sobre la forma de como hace con los vasos de vidrio para el siguiente uso de un nuevo cliente, nos dijo que todo se hace con la debida limpieza que la municipalidad ordena. Primero se lava en un baldecito que cuelga de un caño donde esta el suministro de agua, pudimos apreciar que no utiliza ningun lava vajilla, sólo introduce los vasos los enjuaba, abre el caño y les da otro baño y quedan listo para el siguiente uso. Cuando un cliente solicita algo de lo que él vende, Fabian agarra el vaso supuestamente bien lavado, lo introduce en una olla hirviendo y lo vuelve a enjuagar, eso lo hace con la intención de desinfectar el vaso nos dice. Cuando el balde se encuentra a casi mitad de agua, lo retira del caño y se va a vaciarlo en el jardin de la verma central de la avenida. Esto lo repite varias veces al dia, siempre restringiendose con el agua dado que es escaso.
Virginia, otra vendedora de emolientes tambien participante del programa “Doña Victoria” nos comenta, que la verdadera forma de poder solucionar el tema del agua es utilizando vasos descartables, asi sería mas higiénico, es por eso que ella lo hace, pero cobra 0.80 centavos de Nuevo Sol por vaso. Tajantemente, nos dice que no hay otra forma de como poner fin al uso del agua, es decir, que la de educar a los vendedores y consumidores.
RESPONSABLE DEL EQUIPO
Equipo de investigación de los medios de producción
Martín Palomino